La localidad se caracteriza por tener en su demografía el choque de diversas minorías representativas a nivel nacional tales como grupos afroamericanos, grupos gitanos, la presencia de un cabildo además de varios grupos indígenas con presencia minoritaria (como suele suceder con la pobreza esta trae otra serie de dificultades en los habitantes; la precaria atención en salud (en la localidad los servicios de medicina general ambulatoria y medicina de urgencia son prácticamente inexistentes) siendo la tercera localidad con más dificultades para tener acceso a servicios de salud y la cuarta con menos afiliados a un régimen contributivo, la contaminación ambiental motivada por el desplazamiento de desechos tóxicos con origen en el norte de la ciudad además de problemas de alcantarillado y la presencia de puestos ambulantes de comida que realizan cocción de alimentos en condiciones insalubres, recicladores de plástico y la quema de madera y llantas en cercanías a fuentes hídricas contaminadas. Por otra parte encontramos problemas de seguridad en la comunidad, estos son de diversa índole. Es común la presencia del microtráfico de drogas, altos índices de matoneo, violencia sexual contra mujeres y menores, violencia física de género y discriminación y violencia contra miembros de la comunidad LGTB.
Una de las problemáticas que más destaca en la comunidad es la violencia intrafamiliar. Este fenómeno, frecuente en zonas donde hace presencia la pobreza y la miseria, destaca de forma particular en Bosa, hasta el punto de convertirla en la localidad con mayor cantidad de casos de violencia de género en la capital. Al año se denuncian más de 2500 casos, el 66% aproximadamente de los casos son contra mujeres mientras que el 34% restante son casos contra hombres. Respecto al rango de edades se observa que el porcentaje más alto se encuentra en víctimas menores de 5 años con un 44,2% mientras que el segundo grupo lo constituyen niños y pre-adolescentes del rango de edad entre 10 y 15 años con un 22,3%. La mayoría de las denuncias se dan por negligencia, seguido por violencia emocional y luego por la violencia física. Más atrás se encuentra el maltrato sexual, el económico y el maltrato por abandono.
Desde un punto de vista ético la violencia intrafamiliar puede entenderse como un incumplimiento a los acuerdos básicos y fundamentales de la convivencia para hacer posible la vida en sociedad. Es además reflejo de como la desigualdad a nivel intrafamiliar por culpa del patriarcado puede llevar a un deterioro en la libertad de los otros miembros de la familia, dejando claro que, en contra de lo que se defiende desde la economía clásica, la igualdad es condición necesaria para la libertad en sociedad. Como bien sabemos el maltrato intrafamiliar (del tipo que sea) tiene una alta correlación con menos escolaridad, problemas de drogadicción e ingreso al crimen como forma de vida. Aspecto que en la sociedad contribuyen y se encuentran interrelacionados con muchos problemas sociales que ya vimos tienen presencia en la localidad de Bosa, esto es; desempleo, pobreza, inseguridad y discriminación.
El tipo de actitud egoista implícito en la violencia intrafamiliar constituye un buen ejemplo de problema de suma nula, donde los actores no cooperan aun cuando a largo plazo esto traerá mayores perjuicios a todos. Así el padre o la madre que incurre en este tipo de comportamientos sin ser consciente del efecto a largo plazo que este tipo de actitud puede ocasionar, ya no solo en su hijo o pareja sentimental sino a nivel social cuando se considera la aceptación de este tipo de comportamiento reproducido de forma masivo al interior de la comunidad. Aunque muchas veces los padres reclaman su derecho y autonomía en el manejo de sus relaciones familiares, criticando cualquier forma de intervención de parte de otros miembros de la comunidad y del estado, es importante tener en cuenta que los ciudadanos por encima de miembros de una familia son miembros de la comunidad, cualquier forma de comportamiento egoísta al interior de la familia que a largo plazo repercuta de forma negativa en los intereses de la sociedad debe ser evaluado y evitado.
Finalmente cabe preguntarse que papel juega el estado en la reparación y protección de las víctimas, en principio nos encontramos ante la necesidad de proteger a los miembros más vulnerables de la sociedad, en particular las mujeres que por violencia o discriminación de género se encuentran constantemente en situaciones desfavorables de forma inmerecida. Con estos propósitos el estado ha llevado a cabo políticas de empleo para la mujer, tratamiento diferencial frente a casos de maltrato y atención especial frente a las denuncias. Sin embargo debemos señalar que estas formas de trato diferencial atentan contra el principio de igualdad y generan discriminación de parte del estado frente a casos similares. Así vemos que muchos hombres no cuentan con programas especiales para su integración laboral ni el mismo apoyo estatal ante casos de violencia intrafamiliar cuando son ellos las víctimas.
En los siguientes video se muestra más sobre el caso de la violencia intrafamiliar en la localidad de Bosa. El primer video muestra un caso de violencia, en el segundo vemos una explicación de la problemática que vive esta localidad:

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