sábado, 28 de noviembre de 2015

Propuesta para reparación y protección en violencia intrafamiliar, Localidad de Bosa

Como continuación al anterior tema donde se introducía el dilema ético y la problemática de la violencia intrafamiliar en la localidad de Bosa. Esta, como ya se ha señalado, es una de las principales problemáticas de la comunidad estudiada. El propósito de esta  actividad es reconocer alternativas de solución y comprender la importancia de la ética aplicada en la nuestra vida como comunidad. La aplicación de la ética resulta fundamental para alcanzar acuerdos que favorezcan a todos, sin la ética la vida en sociedad sería imposible pues no habría la confianza necesaria para crear y respetar los compromisos grupales.

En primer lugar debemos tener en cuenta que ya existen una sería de medidas estatales para combatir esta problemática. En los siguientes dos videos podemos ver la existencia de una casa de justicia móvil, servicio de la alcaldía local de Bosa que tiene como propósitos ayudar a víctimas o prevenir el maltrato familiar mediante talleres, asesoramiento de dificultades o para prevención, acompañamiento psicológico a víctimas y recibir denuncias. En el segundo video vemos un caso de negligencia de la comisaria de familia ante una denuncia realizada por un vecino quien percató un posible caso de violencia intrafamiliar. La policía no acto a tiempo, se produjo una masacre que pudo haberse evitado.




Por otra parte tenemos organizaciones y encuentros internacionales que reivindican la lucha para erradica, prevenir, atender y erradicar la violencia intrafamiliar. Entre estas instancias internacionales encontramos:

  • La convención por la eliminación de toda forma de discriminación contra la mujer (1979). 
  • Conferencia mundial de los derechos humanos (Viena, 1993)
  • Conferencia internacional sobre población y desarrollo (El Cairo, 1994)
  • Convención internacional para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer (Belém do Pará, 1994).
  • La IV conferencia mundial sobre la mujer (Meijing, 1995)
  • La 49 asamblea mundial de la salud (1996)
Uno de los primeros aspectos que podemos ver es que la bandera de la lucha contra el maltrato intrafamiliar ha sido llevado en no pocas ocasiones por las mujeres, algo comprensible teniendo en cuenta que su condición vulnerable la hace con frecuencia la víctima de estos escenarios. Nos enfrentamos a la necesidad de  hacer una reparación o defensa de la mujer en estos escenarios sin caer en un tratamiento preferencial que conlleve injusticias de otra índole. 



Es evidente que mas allá del discurso de la igualdad que podemos encontrar en cualquier acuerdo internacional sobre derechos humanos las mujeres deben ser tratadas con consideraciones debidas a su sexo. Esto por supuesto incluye aspectos como; su honor, su pudor, el embarazo, el parto y otros. Esto y la necesidad histórica de reivindicación ante siglos de discriminación de género han llevado a la existencia de acuerdos nacionales e internacionales para ofrecer un trato diferenciado y favorable hacia la mujer en no menos de una instancia. 

El principal acuerdo sobre el derecho humanitario es el acuerdo de ginebra, creado poco después de la segunda guerra mundial,  en él se especifican que papel juega la mujer en caso de guerra y como debe ser tratada. Estos acuerdos conceden a la mujer de un tratamiento especial con la que no cuentan los hombres en tiempo de guerra. En otro sentido las mujeres también han accedido a tratamiento preferencial para acceso a empleos, cuotas o beneficios estatales. A esto se conoce como discriminación positiva. Un ejemplo, la comisión europea aprobó en 2012 una directiva que promoviera la inclusión de mujeres en importantes cargos directivos de grandes empresas con el fin de asegurarles una cuota del 40% para el año 2020. 

Queda incluso preguntarse si este tipo de medidas no tendrá un efecto puesto al que pretende tener, extendiendo la idea de inferioridad de la mujer en el mercado laboral al ver que esta requiere de beneficios especiales para competir en condiciones de igualdad. Quienes defiendes la discriminación positiva insisten en la necesidad de equilibrar fuerzas tras siglos de discriminación positiva a favor del hombre en tiempos donde este monopolizaba los cargos de poder y hacia leyes a favor de su causa. 

Ahora se busca ofrecer alternativas de compensación que no caigan en los extremos de la discriminación positiva y en su lugar respondan a estrategias efectivas para conseguir la prevención del maltrato familiar en cualquiera de sus formas.

Medidas de prevención contra el maltrato intrafamiliar

  • un cambio de paradigma en la posición del hombre dentro de la sociedad, la comprensión de que no les corresponde un papel dominante y deben reconocer la igualdad de la mujer al interior de la familia. Se requiere mediante la educación y la realización de talleres cambiar la mentalidad del hombre y volverlo un crítico de la mentalidad machista.
  • Mediante encuentros  comunitarios de propósito educativo hacer ver los perjuicios sociales que genera el maltrato y la violencia a nivel intrafamiliar. 
  • Mediante campañas sociales lograr que el público masculino comprenda y acepte los principios de la democracia, el papel que esta juega en la sociedad y la familia, de forma que se entienda el papel igualitario del hombre y la mujer en el hogar. Se trata entonces de usar el aceptado valor de la democracia como mecanismo para introducir la aceptación de valores igualitarios a nivel de género. Se puede comprender y enseñar la analogías que existen entre el trato diferencia a favor del hombre y el trato diferenciado a favor de las élites sociales como sucedía antes de la implantación de la democracia como sistema de gobierno. 
  • Crear centro de apoyo entre mujeres que ayuda a respaldar y apoyar a esta ante casos de maltrato intrafamiliar, de forma que los casos sean denunciados y las denuncias se hagan a tiempo.
  • Crear grupos de hombres que promuevan el respeto en familia y denuncien casos de maltrato intrafamiliar, de forma que con el ejemplo se cambie el paradigma donde se relaciona la masculinidad con la mentalidad machista y de a poco se entienda que la discriminación y la violencia son nocivas y repudiables socialmente.
  • Impartir cursos, seminarios y talleres dirigidos a la familia con el fin de educar en comportamiento, respeto, diálogo y tolerancia, para alcanzar la paz al interior de la familia.
  • Mediante talleres y campañas enseñar a las mujeres sus derechos y los mecanismos estatales que existen para denunciar estos casos, reconocer y comprender como repudiables los hechos que atentan contra su integridad. Incluir la enseñanza en legislación sobre violencia intrafamiliar en la educación escolar para que las nuevas generaciones cambien su paradigma.
  • Mayor uso de los medios de comunicación para promover el uso de vías pacíficas en la resolución de conflictos al interior de la familia, además del rechazo al uso de la violencia o el maltrato en alguna de sus formas. 
  • Educar para comprender los factores de riesgo para de esa forma prevenir casos de abuso. Entre otros factores de riesgo encontramos; pobreza, aislamiento social y familiar, formar parte de grupos violentos, relaciones conflictivas, control económico por parte del hombre de la familia, ausencia de uno de los padres, adicción al alcohol o la drogas, mentalidad machista por parte del hombre, alto temperamento, celos, entre otros factores de riesgo.
  • Ofrecer servicios de atención psicológica ambulantes que permiten una comunicación más directa con la comunidad con el fin de educar en valores familiares, detectar riesgos de violencia u ofrecer tratamiento psicológico a quienes ya han sido víctimas. 
  • Promover en la mujer un rol más protagónico en el interior del hogar. Enseñar que el papel de la mujer no es el clásico sino uno donde esta tiene derecho a un ambiente pacífico y cuenta con las mismas libertades que un hombre.
  • Servicio psicológico para enseñar a los varones a controlar la ira. 
  • Creación de leyes que ofrezcan apoyo económico a personas que han sido víctimas de violencia familiar. Esto es importante pues muchas veces la violencia persiste y no se denuncia por culpa de la dependencia económica.







Reparación y protección frente a la violencia intrafamiliar, localidad de Bosa

La localidad de Bosa, ubicada al sur de la capital de Colombia, es una de las más pobres de la ciudad, por su posición geográfica es receptor fácil de millones de desplazados,La pobreza y miseria se comprueban desde datos contundentes, por ejemplo solo el 65,4% de los hogares alcanza a muiscas, Kichwas, Pijaos, ingas), cubrir sus necesidades mínimas con su salario y el índice de pobreza está en 31,5%.




 La localidad se caracteriza por tener en su demografía el choque de diversas minorías representativas a nivel nacional tales como grupos afroamericanos, grupos gitanos, la presencia de un cabildo además de varios grupos indígenas con presencia minoritaria (como suele suceder con la pobreza esta trae otra serie de dificultades en los habitantes; la precaria atención en salud (en la localidad los servicios de medicina general ambulatoria y medicina de urgencia son prácticamente inexistentes) siendo la tercera localidad con más dificultades para tener acceso a servicios de salud y la cuarta con menos afiliados a un régimen contributivo, la contaminación ambiental motivada por el desplazamiento de desechos tóxicos con origen en el norte de la ciudad además de problemas de alcantarillado y la presencia de puestos ambulantes de comida que realizan cocción de alimentos en condiciones insalubres, recicladores de plástico y la quema de madera y llantas en cercanías a fuentes hídricas contaminadas. Por otra parte encontramos problemas de seguridad en la comunidad, estos son de diversa índole. Es común la presencia del microtráfico de drogas, altos índices de matoneo, violencia sexual contra mujeres y menores, violencia física de género y discriminación y violencia contra miembros de la comunidad LGTB.


Una de las problemáticas que más destaca en la comunidad es la violencia intrafamiliar. Este fenómeno, frecuente en zonas donde hace presencia la pobreza y la miseria, destaca de forma particular en Bosa, hasta el punto de convertirla en la localidad con mayor cantidad de casos de violencia de género en la capital.  Al año se denuncian más de 2500 casos, el 66% aproximadamente de los casos son contra mujeres mientras que el 34% restante son casos contra hombres. Respecto al rango de edades se observa que el porcentaje más alto se encuentra en víctimas menores de 5 años con un 44,2% mientras que el segundo grupo lo constituyen niños y pre-adolescentes del rango de edad entre 10 y 15 años con un 22,3%. La mayoría de las denuncias se dan por negligencia, seguido por violencia emocional y luego por la violencia física. Más atrás se encuentra el maltrato sexual, el económico y el maltrato por abandono.


Desde un punto de vista ético la violencia intrafamiliar puede entenderse como un incumplimiento a los acuerdos básicos y fundamentales de la convivencia para hacer posible la vida en sociedad. Es además reflejo de como la desigualdad a nivel intrafamiliar por culpa del patriarcado puede llevar a un deterioro en la libertad de los otros miembros de la familia, dejando claro que, en contra de lo que se defiende desde la economía clásica, la igualdad es condición necesaria para la libertad en sociedad. Como bien sabemos el maltrato intrafamiliar (del tipo que sea) tiene una alta correlación con menos escolaridad, problemas de drogadicción e ingreso al crimen como forma de vida. Aspecto que en la sociedad contribuyen y se encuentran interrelacionados con muchos problemas sociales que ya vimos tienen presencia en la localidad de Bosa, esto es; desempleo, pobreza, inseguridad y discriminación.


El tipo de actitud egoista implícito en la violencia intrafamiliar constituye un buen ejemplo de problema de suma nula, donde los actores no cooperan aun cuando a largo plazo esto traerá mayores perjuicios a todos. Así el padre o la madre que incurre en este tipo de comportamientos sin ser consciente del efecto a largo plazo que este tipo de actitud puede ocasionar, ya no solo en su hijo o pareja sentimental sino a nivel social cuando se considera la aceptación de este tipo de comportamiento reproducido de forma masivo al interior de la comunidad. Aunque muchas veces los padres reclaman su derecho y autonomía en el manejo de sus relaciones familiares, criticando cualquier forma de intervención de parte de otros miembros de la comunidad y del estado, es importante tener en cuenta que los ciudadanos por encima de miembros de una familia son miembros de la comunidad, cualquier forma de comportamiento egoísta al interior de la familia que a largo plazo repercuta de forma negativa en los intereses de la sociedad debe ser evaluado y evitado. 


Finalmente cabe preguntarse que papel juega el estado en la reparación y protección de las víctimas, en principio nos encontramos ante la necesidad de proteger a los miembros más vulnerables de la sociedad, en particular las mujeres que por violencia o discriminación de género se encuentran constantemente en situaciones desfavorables de forma inmerecida. Con estos propósitos el estado ha llevado a cabo políticas de empleo para la mujer, tratamiento diferencial frente a casos de maltrato y atención especial frente a las denuncias. Sin embargo debemos señalar que estas formas de trato diferencial atentan contra el principio de igualdad y generan discriminación de parte del estado frente a casos similares. Así vemos que muchos hombres no cuentan con programas especiales para su integración laboral ni el mismo apoyo estatal ante casos de violencia intrafamiliar cuando son ellos las víctimas. 


En los siguientes video se muestra más sobre el caso de la violencia intrafamiliar en la localidad de Bosa. El primer video muestra un caso de violencia, en el segundo vemos una explicación de la problemática que vive esta localidad: